martes, 31 de marzo de 2009

HILVANEMOS PALABRAS



Autora: Inés de Cuevas


LA COMADRE COMADREJA





Pequeña casa tenía


tenía una comadreja


que era una comadre añeja


añeja cual vino de uvas


uvas de color morado


que era el color que tenía


en la espalda y los costados


la comadre comadreja


por haber metido el lomo


donde no la habían llamado.

HILVANEMOS PALABRAS





Autora: Inés de Cuevas

CUENTAN QUE EN EL CERRO GRANDE





Cuentan que en el cerro grande,





grande porque no es pequeño



pequeño habita un enano



enano de cuatro pelos

pelos en la barba larga



larga de estirarla tanto



tanto que llegaba al río



y el río la devolvía al cerro,



porque era grande.

lunes, 30 de marzo de 2009

LAS HISTORIAS DE NUNCA ACABAR DE MI TIABUELA






TERCERA HISTORIA




Autora: Inés de Cuevas




La hermana de abuela


que es mi retíabuela


se sentaba en frente


de la calle nueva


a mirar la gente


que va pa' la escuela


y, al verlos pasar...




decía:




Pasó un elefante


de trompa bien corta


y muy elegante;


la madre coneja


alta y delgadita


con patas de vieja;


el gato morisco


de frac y corbata


con un ojo bizco;


una vaca flaca


con sombrero verde


de color albahaca.




(Tiempo después...)




La hermana de abuela


sentada en frente


de la calle nueva


y mirando a la gente


que va pa' la escuela,




decía:




Pasó un elefante de...

viernes, 27 de marzo de 2009

UNA MENTIRA GORDA


LA TORRE MÁS ALTA

Por: Rafael Olivares Figueroa (Comp.)

En mi pueblo

–decía un presuntuoso-

hay una torre tan alta,

que tienen que quitarle el remate

para que pase el sol.

NegritaEso es verdad

-le replicó el otro, que aspiraba a ser mas embustero-,

pues yo he visto esa torre que hay en el pueblo de mi amigo,

y cuando le quitaban el remate para que pasara el sol,

era una verdadera maravilla.

Fuente: (del Folklore Venezolano)

jueves, 26 de marzo de 2009

CANCIÓN



BRISAFLOR





Autor: Adolfo Meléndez Alberdi



Agua, Sol y Brisa
querían jugar
y una rueda hicieron
de olasolimar.

En la arena hallaron
una flor de olor,
Y ella dijo a todos
que era Lindaflor
y salieron juntos
a salipescar
en un botecito
de espuma y de sal.

Cuando el remarrema
los pudo rendir,
se anocheacostaron
a olimardormir.

Fuente/Paloma del viento libre. Editorial Gente Nueva. La Habana, Cuba, 1992.

martes, 24 de marzo de 2009

CONTANDO CUENTOS


EL CABALLO QUE PERDIO LA COLA


por: Javier Villafañe


Esta es la historia de un caballo que perdió la cola. Era un caballo blanco con una larga cola blanca. Un día, al cruzar un arroyo, vio en el agua su belfo mojado, sus orejas puntiagudas, sus cuatro patas, y no vio su cola. Entonces, se detuvo; miró hacia atrás, y la cola no estaba. -¿Dónde olvidé mi cola? -se preguntó el caballo blanco.
Retrocedió. Fue a buscar la cola. La buscó entre unos tréboles; después fue a buscarla donde había comido flores de cardo. Reconoció sus huellas, y la cola no estaba.
Y volvió a preguntarse:-¿Con qué espanto las moscas en verano?
Y agregó: -Quizás la olvidé en el agua.
Regresó al arroyo. Miró hacia el fondo, abajo. Vio unas piedras limpias; vio pasar el agua; vio raíces, unos troncos; vio unos peces, un botón; vio un pez largo, delgado, y la cola no estaba.
-Estuve ... -trató de recordar-. ¿Dónde estuve? Recuerdo que esta mañana al despertar tenía mi cola. Recuerdo -añadió- que tenía también mi cabeza, mi cuello, mi lomo. Y había un perfume a yerbabuena. Después...
(La pampa es larga, ancha. Ni el cielo la limita, ni unos postes con alambres de púa. El ojo ve donde se juntan cielo y tierra; pero la pampa va más lejos. Siempre hay un pájaro, una nube, un molino, un hombre caminando que no llega.) -Quizás -se dijo el caballo- nunca tuve cola. Quizás llevaba atrás la rama de un árbol, la rama de un sauce.
Se puso triste. Lloró unas lágrimas redondas, espesas. Y se tendió en la hierba sollozando. -Un caballo sin cola no es nada-dijo. Y se quedó dormido. Esa noche soñó el caballo blanco. ¡Chas! ¡Chas! ¡Chas! Sus patas en el agua. ¡Chas! ¡Chas! ¡Chas! Su cola en el agua. Y vio en un trebolar su cola alta y su cabeza abajo, su belfo abajo, sus dientes masticando. Y vio entre los cardos su cola arriba, alta, y sus dientes mordiendo espinas, tronchando tallos que crujían, y el belfo a ras de tierra. Y vio el campo que se abría como un abanico. Y él sintiendo unas espuelas, un látigo, unas riendas, un hombre, y atrás su cola en el viento que lo iba llevando por una luz altísima. Y vio en el sueño su cola enorme, su cola de caballo bajo la lluvia. Su cola y un hombre arriba, sudando, con un mensaje entre la camisa y el pecho. Y vio en el sueño su larga cola mansa, y un hombre silbando que lo llevaba lentamente, y un llegar donde hay fuego, y donde una voz canta y suena una guitarra.
Y vio en el sueño su cola luminosa, inmensa, colgada entre un árbol y la luna, y él subía detrás, buscándola. Al día siguiente despertó el caballo blanco y se preguntó: -¿Cómo puede caber en un sueño una cola tan larga?
Miró hacia atrás y...
(Señoras, caballeros, niños; hay que darle fin al cuento. Tengo un papel, una lapicera; puedo escribir -éste es mi oficio-: "Al despertar, el caballo blanco no tenía cola; la había perdido entre unos tréboles; fue a buscarla, y no la encontró". O bien, escribir: "Al despertar, el caballo blanco encontró su cola; se le había perdido y la halló al pie de un cardo, o a la orilla del agua, y fue feliz"). (Le ponemos la cola; es mejor. Pero no esa cola inmensa, luminosa como la de un cometa, que llegaba desde la copa de un árbol a la luna. No, le ponemos una cola razonable y útil; la cola de un caballo, y puede ser larga, puede llegarle hasta la corva o más abajo, a los garrones. Una cola que la moje la lluvia, que se llene de abrojos o que a veces se le enreden esos hilos sedosos de una flor de sapo o algunas mariposas muertas o la baba del diablo. Una cola que pueda espantarle las moscas en verano. (Además, ¿quién ha visto un caballo sin cola?).
(Texto tomado de: "El caballo que perdió la cola", en: Los sueños del sapo, Hachette, Buenos Aires, Argentina, 1963)

lunes, 23 de marzo de 2009

COLMOS, CHISTE, TRABALENGUA Y PREGUNTAS


ENTRE COLMO Y COLMO



-¿Cuál es el colmo de un cazador?
-Pretender cazar a la Osa Mayor.

¿Cuál es el colmo de un diabético?
-Estar malo por tener el carácter demasiado dulce.

-¿Cuál es el colmo de un electricista?
-Tener un hijo enchufado en la televisión.

-¿Cuál es el colmo de un tren?
-Circular por la Vía Láctea.

-¿Cuál es el colmo de un camello?
-Vivir toda la vida jorobado.


Fuente: Ríe que ríe. Susaeta Ediciones, S. A. Madrid, España, 1991., pp. 13-20.





PARA REIR UN POCO...


Ante la larga espera en el aeropuerto, la señora, ya cansada,
se acerca al mostrador de reclamaciones:

-Joven -le dice al empleado-. Tal como funciona esto, llegaría antes una bruja en una escoba.

-Señora -contestó el empleado- la pista está libre.

Fuente: Ríe que ríe. Susaeta Ediciones, S. A. Madrid, España, 1991., p.95.




SE ME TRABA LA LUENGA


Fama de fumador tiene el que fuma,
quien fuma es famoso por fumar,
pero el que ni fuma ni tiene fama,
¿para qué quiere la fama de fumar?

Fuente: Ríe que ríe. Susaeta Ediciones, S. A. Madrid, España, 1991., p.121.





¡PREGUNTA!... ALGUIEN RESPONDE...


-¿Qué le dijo el sol a la luna?
--Te pasas la vida trasnochando.

-¿Qué le dijo el huevo a la sartén?
-Cada vez que te acercas me pones frito.

-¿Qué le dijo el panadero al pan?
-Trabajar contigo “tiene miga”.


-¿Qué le dijo un enfermo al termómetro?
--No marques cero porque me muero.

Fuente: Ríe que ríe. Susaeta Ediciones, S. A. Madrid, España, 1991., pp. 37-42.

sábado, 21 de marzo de 2009

BRUJAS, MAGAS Y HECHICERAS



LA
MAJA
HECHICERA





Autora:
Inés de Cuevas






La bruja Romelia de pena murió


porque el hechicero se comió al ratón.




Cuatro brujas viejas cargan con la caja


donde va Romelia vestida de maja.




La llevan en hombros hasta el cementerio


para que la entierre el brujo Romelio.




Todos los ratones lloran a Romelia


porque la enterraron sin su par de medias,
sin su escoba negra de hollín de tabaco,


sin sus zapatillas de albahaca brillante,


sin su sombrerito y su par de guantes.




Y... como Romelia nunca trabajó


se ganó ese traje con que se enterró.




Todos los ratones cantan en rueda:




"Romelia -la bruja-
la bruja Romelia


se muere de pena
muere de dolor


porque el hechicero
se comió al ratón".

viernes, 20 de marzo de 2009

ENREDO DE PALABRAS



Autora: Inés de Cuevas



TE RETO A INVENTAR UNA FRASE
CON DIECINUEVE PALABRAS QUE EMPIECEN POR D

¡COMENCEMOS...!!


Doce dromedarios de Damasco
deliberaron durante dos días,
dudosa descendencia de diez damas dromedarias,
domesticadas dentro de dogmas doctrinales.

jueves, 19 de marzo de 2009

TEMA PARA PAPIS, MAMIS, DOCENTES Y OTROS ADULTOS



LOS DERECHOS IMPRESCINDIBLES DEL LECTOR


Por: Daniel Pennac


¿Dónde encontrar el tiempo para leer? Problema serio. Que no es uno. Porque si se plantea el problema del tiempo para leer es que no existe el deseo. Pues si se mira de cerca, nadie tiene nunca tiempo para leer. Ni los niños, ni los adolescentes, ni los mayores. La vida es un estorbo perpetuo para la lectura.—¿Leer? Me gustaría mucho, pero el trabajo, los hijos, la casa, ya no tengo tiempo...—¡Cómo envidio que usted tenga tiempo para leer!¿Y por qué esta mujer, que trabaja, hace compras, cría a sus hijos, conduce su auto, ama a tres hombres, va al dentista, se muda la semana próxima, encuentra tiempo para leer, y este casto rentista soltero no? El tiempo para leer es siempre tiempo robado. (De la misma manera que lo es el tiempo de escribir o e tiempo de amar).¿Robado a qué? Digamos que al deber de vivir. El tiempo de leer, como el tiempo de amar, expanden el tiempo de vivir. Si tuviésemos que enfrentar el amor desde el punto de vista de nuestra agenda, ¿quién se arriesgaría a ello? ¿Quién tiene tiempo para estar enamorado? Y sin embargo, ¿alguien ha visto alguna vez a un enamorado que no se tome el tiempo de amar? Yo nunca he tenido tiempo para leer, pero nada, jamás, ha podido impedirme terminar una novela que amara. La lectura no tiene que ver con la organización social del tiempo; es una manera de ser, como el amor.

miércoles, 18 de marzo de 2009

AMIGOS COLABORADORES



LA BRUJA CEREZA ES LA MÁS TRAVIESA


Autor: Douglas Wright


La Bruja Cereza
es la más traviesa;
se queda en la cama
y se despereza.

Vuela por el cielo
junto con su abuelo;
hacen mil piruetas,
comen caramelo.

La Bruja Cereza
es la más traviesa;
salta por el patio,
corre por la pieza.

Con su escoba vieja,
toda despareja,
del piso y la alfombra
la tierra despeja.

La Bruja Cereza
es la más traviesa;
termina una cosa
y después la empieza.

Y por puro juego
enciende un gran fuego;
lo apaga primero
y lo prende luego.

La Bruja Cereza
es la más traviesa;
por ser la más bruja,
¡por ser tan Cereza!

Ya levanta el vuelo
y allá, con su abuelo,
se va por el aire,
se va por el cielo.


¿Quién es Douglas Wright?

Es un dibujante y autor argentino dedicado al humor, la ilustración
de manuales escolares y libros
para chicos, la historieta humorística, y los juegos visuales. Ilustró textos
escolares para Santillana, libros para chicos
para Alfaguara Infantil y Altea, y manuales para Santillana USA. Colaboró con
juegos visuales para A-Z diez, Billiken Video
y La Valijita, de Atlántida, donde también se publican sus poesías ilustradas.
Su tira El Jardinero Mágico se publica en
Imaginaria (
www.imaginaria.com.ar), donde también se publicó Bookman,
un superhéroe de novela. La sección Ciclopedia
(una enciclopedia de palabras inventadas) aparece diariamente en TamTam
(
www.educared.org.ar/tamtam).
Sus poesías para chicos (y algunas de las canciones basadas en ellas) se pueden ver
en la Biblioteca de Imaginaria (
www.educared.org.ar/imaginaria/biblioteca/?p=22).
Su técnica consiste en dibujos a pluma coloreados digitalmente.

Entre los premios que recibió, en forma individual o compartida, se encuentran:-
The Third Yomiuri International Cartoon Contest,
Japón (1982). Lista de Honor ALIJA, por Bichonario (1993). Premio Fantasía Infantil por
el libro ¿Qué será, qué será? (1999).
Premio Fantasía Infantil por el libro La Bruja Cereza (2001). Destacado de ALIJA 2001 en la
categoría Ilustración por el libro Vidas Agitadas (1999
).

TEMA PARA LAS MAMIS, PAPIS, DOCENTES Y OTROS ADULTOS


CÓMO ESCOGER LOS TEXTOS LITERARIOS PARA NIÑOS


Autora: Inés de Cuevas

Según algunos semiólogos críticos de la Literatura Infantil, gran cantidad de textos que circulan en el mercado editorial -como literatura- no son propiamente literarios.

Esas lecturas no literarias con las que tropezamos en librerías, bibliotecas, kioscos... cumplen más bien una función meramente conativa, de copia de lo real vivencial, muchas veces con el fin de crear conciencia sobre una situación determinada, ecológica o social; no una función poética, cuya intencionalidad es la ficción, crear mundos desde la maravilla del lenguaje. Navas, especialista en semiótica y crítica literaria, aclara al respecto:

"En la función conativa o apelativa, el mensaje busca persuadir o manipular (...) independientemente de las funciones utilitarias que puedan cumplir en beneficio del niño, el docente debe estar consciente de que no pueden ser considerados como literarios. (...) En la comunicación artística (...) el mensaje se convierte en objeto de su propia comunicación (...) La función poética comprende todos los procedimientos, todos los signos palpables que transforman el lenguaje, que deja de ser solamente instrumento de comunicación para pasar a convertirse en objeto artístico" (28).


Releyendo su obra me vi seducida por un acercamiento al análisis y comencé a revisar cada uno de los textos que en forma de poesía o de narrativa llevo a mis encuentros con los niños. Apoyándome en los planteamientos de la autora, a lo largo de su trabajo teórico-crítico pude establecer mi propio veredicto sobre los cuentos y poemas que hemos manejado con más frecuencia y, separé los que expresan una clara intencionalidad no literaria de los verdaderamente estéticos para darles la justa ubicación.

Debo confesar que las lecturas no literarias tuvimos que devolverlas a los Espacios, porque los niños reclamaban su presencia en los encuentros. Sin embargo, el material que les ofrecemos -en buena cantidad- es literario, de manera que el niño pueda efectuar su propia comparación.

Considero que sería importante revisar el libro Introducción a la literatura infantil. Fundamentación teórico-crítica I (1995) 29, de Griselda Navas; especialmente los capítulos que tratan de la función del arte y de la literatura dentro del contexto cultural; de la literatura como proceso comunicativo; del nivel de la historia; el tratamiento de la realidad fantástica y la realidad social; del valor axiológico de los personajes; de las diferencias entre lenguaje común y lenguaje artístico; y de la obra literaria como estructura autónoma, entre otros. Allí se dan orientaciones fundamentales a la hora de seleccionar libros para los niños.

CONCLUSIÓN

Sería interesante hacer una abundante pre-selección de los materiales de lectura antes de iniciar el año escolar, para que los niños puedan escoger lo que más les impacte, y durante el año se debe continuar con esta tarea estando atento a las novedades, abordando otras lecturas y llevar a los Recreos Literarios nuevos textos para que sean los mismos chicos los que decidan sobre la selección definitiva del producto que quedará en los Espacios; pero, como insisto: evaluados con anterioridad por el docente; si no se siente seguro debe consultar con especialistas en la materia.

Es muy importante que en el encuentro de los niños con los textos pre-seleccionados seamos cuidadosos en nuestras observaciones, como hemos enfatizado: Se ha de tener en cuenta que no todos los textos que se desprenden de esos análisis son del agrado de los niños. Al final lo que verdaderamente cuenta es la decisión de los chicos. No cometamos el error de aceptar los juicios teóricos o análisis de escritorio (como suelo calificar a ciertos trabajos en los que no hubo contacto con los niños). Tenemos la obligación de nivelar esas otras teorías con la práctica, para estar mejor orientados en la labor de pre-selección.

Pensemos que si estamos preparados en el campo experiencial y nos apoyamos en razonamientos científicos de varios especialistas estudiosos consecuentes en esta materia, no tendremos ninguna duda al respecto y podremos actuar con libertad y seguridad. Recordemos que por encima de todo están los gustos de los chicos: esa necesidad interior muchas veces ajena a nuestra estatura de adultos.

NOTAS:


28 y 29. Navas Griselda. ob. cit. (1995)

lunes, 16 de marzo de 2009

PARA DECIR SEGUIDO AGUANTANDO LA RESPIRACIÓN


POR LOS SENDERITOS


Autora: Inés de Cuevas



Tan talàn talàn
Tin tilín tilín

Pon pin

Por los senderitos

hechos de aserrín

anda cuesta abajo

el Señor Pepìn

lleva en la solapa

un talàn talàn

y en su bolsillo

el tilín tilín

Por los senderitos

hechos de aserrín

se llega a la casa

de Don Serafín

que tiene en la puerta

un talàn talàn

y arriba, en el patio

su tilín tilín

Por los senderitos

hechos de aserrín

se toca el talàn

se baila el tilín

Tan talàn talàn

Tin tilín tilín

Pon pin.


domingo, 15 de marzo de 2009

SONSONETEANDO







A LOS CHIN CHIN VITOS






Autora: Inés de Cuevas



A los chin, a los chin


A los chin, chin, vitos,


en la granja de Alomar

tengo seis animalitos.



Uno come con paleta



sentadito en la silleta






otro come con cuchillo



sentadito en el hombrillo






otro come con cuchara



paradito en la alambrada






otro come con cubierto



en un zaguán siempre abierto




otro come con palillos



y se limpia los colmillos




y, el último, con los dedos



porque son los merenderos.






A los chin, a los chin






a los chin, chin, vitos,






en la granja de Alomar



tengo seis animalitos.

sábado, 14 de marzo de 2009

TEMA PARA LOS PAPIS, MAMIS, DOCENTES Y OTROS ADULTOS.



LA EDAD DE LOS NIÑOS EN LA SELECCIÓN DE LECTURAS


Autora: Inés de Cuevas

Para facilitar la tarea de pre-selección de textos es imprescindible unir nuestras experiencias a las informaciones obtenidas por investigadores que también han estado vinculados -en su trabajo- a los niños. Es bueno que comencemos con nuestro propio trabajo práctico (como antropólogos): participando de la lectura con los niños como si fuéramos un niño más; así seguiremos un orden de degustación lectora e iremos gradualmente introduciendo otros materiales para complacer a los niños en lo que ellos quieren leer o escuchar.

Una vez pre-seleccionadas las lecturas no es aconsejable determinar esos textos por edades, ya que los párvulos cada día nos dan sorpresas. Considero una verdadera hazaña investigativa definir con claridad las lecturas que se adaptan a una determinada edad cronológica -como habitualmente las clasifican algunas casas editoras- y, en ocasiones, ciertos teóricos y analistas. Ya se ha dicho suficiente acerca de las diferencias individuales; porque es sabido -por los estudios realizados por muchos psicólogos- que entre la edad en años y la intelectual del niño existen diferencias bien marcadas. "Cualquier división por edades, en forma tajante (...) es arbitraria (...) para decidir el nivel de literatura a cada niño; nivel que depende de diversos factores y no exclusivamente de su edad cronológica", aclara Piedrahíta
(15).

Los resultados que arrojan las investigaciones de algunos ensayistas no deben calificarse como concluyentes, ya que hay muchas reflexiones que no se apoyan en experiencias tan recientes como las nuestras. En las tertulias con los niños de Los Viveros Literarios no nos hemos encontrado con situaciones donde los pequeños rechazan una obra porque fue escrita especialmente para niños o calificada como Literatura Infantil. Más bien los antecedentes que tenemos se relacionan con los libros etiquetados por edades. Cuando un niño que ya lee se encuentra con la advertencia de que es un libro para tal o cual edad, aunque le haya impactado por el formato, las ilustraciones o el título, lo deja a un lado al descubrir que ese libro no es para él porque está rotulado con una edad inferior a la suya, entonces dice algo como:
"ese libro no es para mí, es para mi hermanito; yo ya tengo tantos años" o, "este libro es para fulano que tiene tales años; yo ya tengo tantos". Efectivamente se castra el entusiasmo. Pastoriza de Etchebarne, señala que: "en el plano de la creación literaria (...)vemos que cuentos seleccionados para niños del Jardín de Infantes, suelen gustar a niños mayores (de 8 a 10 años)”(16) (o viceversa). Sería un error creer que los cuentos para Jardín de Infantes no interesan a niños de mayor edad" (17).

Insistimos en lo absurdo de esa clasificación, la que cohíbe en muchos lectores niños su acercamiento a los libros. Ese parcelamiento por edades en lugar de ayudar a los niños los confunde. Esa práctica alcanzada por algunas casas editoras contradice, al menos, nuestras experiencias.

Estimo que, en la pre-selección de lecturas para niños además de estar alerta para evitar ese etiquetamiento por edades específicas, debemos ser cuidadosos con las opiniones que determinan el grado de validez de ciertos materiales o de cómo proceder para fijarlos en la memoria de los pequeños. todo texto que se lea a los niños ha de ser para disfrutarlo y comentarlo; no para aprenderlo de memoria sin la autorización espontánea de ellos y tampoco para realizar tareas complementarias preparadas por los adultos.

Las opiniones de tantos teóricos, estimulan nuestro interés para mantenernos como gendarmes ante la opinión equivocada de ciertos "investigadores" que eventualmente interactuaron con niños por la obligatoriedad de un trabajo de ascenso o de una tesis de grado, maestría, postgrado, etc., pero que no han tenido un seguimiento evolutivo, práctico, de sus teorías.

Las reflexiones anotadas a lo largo de estas páginas aun cuando responden a experiencias ganadas durante más de treinta años de convivencia con la infancia, tampoco despejan nuestras incógnitas. La tarea continúa. Falta mucho por recoger. Tenemos la gran responsabilidad de seguir investigando hasta encontrar lo más cercano a la verdad. A ratos pienso que podemos pasar la vida hablando, discutiendo, analizando, deduciendo; pero no es más que nuestra experiencia guardada en hojas de papel, en borradores sueltos. La línea de nuestro pensamiento debe conducirnos a un trabajo de acción colectiva con participación de docentes, lingüistas, semiólogos, psicólogos, escritores de libros para niños, investigadores de campo y otros adultos conocedores del alma infantil que deseen sumarse a la tarea.

Nuestro proyecto Viveros Literarios lo hemos ido desarrollando con cierta agudeza y atención práctica, de tal manera que los niños sean escuchados y respetados en sus preguntas y respuestas, para que nunca asuman actitudes de inacción o desinterés.

Allí no los empujamos a los textos con ardides, ya que el párvulo llega a los libros sin desmesurados esfuerzos del adulto ni obligaciones para él. La lectura entra en el niño como el juego, que entra en su vida sin ningún tipo de imposición. Para lograrlo, el adulto más cercano al niño (padres, abuelos, tíos, maestros) procurará crear un ambiente en el hogar o en los primeros años de Preescolaridad, rodeado de amenas lecturas, de buenos libros que no estén junto al niño sólo para manipularlos y hojearlos sino también para leerlos y comentarlos. "Habrá que crear las condiciones para que el niño conviva con libros y con gente que lea", dice Álvaro Agudo (18).

En Los Viveros Literarios solemos mezclar el juego con la lectura porque a los niños les encanta; ya que jugamos leyendo, o leemos descubriendo que jugamos; o: "jugar hacia dentro, (...) jugar con la palabra en el sentido pleno de jugar", como bien lo propone Danilo Sánchez Lihón (19). Sobre todo a los más pequeños les agrada que personifiquemos a los seres inanimados a pesar de quienes afirman que al niño no se le debe mostrar el sol con ojos, o las nubes, o la luna con cabellera y velo de novia, y menos aún una flor en zapatillas o un escarabajo con levita y bastón porque según el criterio de “esos pensadores", se desfigura la realidad.

Somos respetuosos de la realidad de los pequeños, ya que su mundo imaginario está hecho de fantasías mezcladas con algo de realidad. Y también está hecho de otras vivencias distintas a las de los adultos. Los niños ven a los personajes de sus historias con los ojos del alma soñadora; no con los del adulto desconocedor de las vías de acceso a la aldea maravillosa de la infancia.

Cuando escogemos lecturas para los niños desde la experiencia de buen lector, seguros de haber realizado una buena pre-selección, podremos olvidarnos de algunas teorías que nos atropellan, que intentan confundirnos. Pero para llegar a esta seguridad, hay que afinar el gusto estético, preparar el basamento con conocimiento.

En los textos que hemos escogido para las actividades en los Recreos Literarios tampoco nos hemos detenido en la clasificación que algunos estudiosos proponen como la más apta para los pequeños porque les habla de objetos, personas y ambientes que les rodean.
Nuestro trabajo es buscar los temas que más gustan a los párvulos, pero con criterio de buenos selectores. Asumiendo con responsabilidad los planteamientos de teóricos que hayan trabajado con niños, para equilibrar sus juicios analíticos con nuestros registros diarios. Lo fundamental es que los textos abran las ventanas maravillosas del mundo de la ficción en los niños y que entren a enriquecer su interioridad, provocando en ellos alguna respuesta, algún comentario.

Cuando los párvulos tienen el primer contacto con la lectura que les impacta, son como semillas dormidas que ha despertado el sol, son como pequeñas hojas respirando laminillas de aire delgado. Y no es que ellos no posean todo un bagaje de sentimientos o percepciones e imágenes. No, lo que pasa es que la lectura favorece la exteriorización de ese potencial de ideas que los niños tienen, tornándolos espontáneos; es entonces cuando exceden en comentarios comparativos acompañados de interrogantes interesantísimas que la timidez innata -en algunos- no le había permitido actuar de ese modo, en otro momento.

NOTAS:


15.- Piedrahita, Rocío Vélez de. Guía de Literatura Infantil. Bogotá: Grupo Edit. Norma, 1991, p. 61.

16.- Etchebarne, Dora pastoriza de. El Arte de Narrar. Un oficio olvidado. Buenos Aires: Edit. Guadalupe, abril, 1978, p. 37.

17.- Idem. p.42.

18.- Agudo, Álvaro. "La promoción de la lectura como animación cultural". En: Parapara. Revista de literatura infantil. N° 9, Caracas: Centro de Documentación del Banco del Libro, jun., 1984~ p. 33.

19.- Sánchez Lihón, Danilo. Literatura Infantil y Educación Inicial. Lima, Perú: Instituto del libro y la Lectura, (s/f.), p. 10.

viernes, 13 de marzo de 2009

AVENTURAS Y DESVENTURAS DE UNA PANDILLA DE GATOS


PANTERA


Autora: Inés de Cuevas




Negrito como el carbón
y de una verde mirada
se coló por el jardín
con un miau miau lastimero.

No era un gatito buenmozo
Pero... súper-cariñoso
que tomó la delantera
para trepar la escalera
y llegar al dormitorio
a dar sobadas de cuello
para marcar territorio.

Debajo de unos chamizos
oyó un miau miau doloroso
que otro gato abandonado
le lanzaba como auxilio
para que el desprejuiciado
lo acompañara a escalar
la mata de trinitaria
que daba a la pajarera
del patiecito de atrás.

Le bauticé: PELUSÍN...
y era tan asustadizo
que se le caía hasta el piso
la ternura que encerraba
en cada, cada mirada.

Cuántas cosas se contaron
en esas noches tan largas
sobre porrones de larvas
en el muro del guayabo.

Pero....
tiene que haber algún pero
porque el que llegó primero
se adueñó de los espacios
y ahí no darían más pasos
ni subiría la escalera


otro gato o gata buena

que no fuera admitido

por el negrito Pantera.







jueves, 12 de marzo de 2009

EL BUZÓN DE LAS HADAS



Autora: Inés de Cuevas


Desde un Castillo Persa, 1606


Señor
Sultán de Persia.
Palacio de los Reyes.


Respetado Señor:

Al tiempo de saludarlo, me permito notificarle que hasta hoy ha sido usted engañado por este servidor, ya que para lograr el enlace matrimonial con su hija la princesa Brudulbudura, usé los poderes del Genio de la Lámpara.

Gracias a él, pude enviar con mi madre, la bandeja de porcelana repleta de piedras preciosas, que le hicieran exclamar a su Majestad: _” ¡Oh! El regalo que me hacéis es digno de la princesa, mi hija, y el poseedor de tantos tesoros bien merece su mano”.

¿Recuerda las cuarenta fuentes de oro macizo llenas de piedras preciosas que le sugirió el gran Visir de la Corte, y que le envié a los tres meses, como era su deseo? Esas las conseguí con solo frotar la lámpara.

Igual suerte hallé, cuando creyendo usted que yo era el hombre más rico del mundo, ordenó la presencia
–en Palacio- de cuarenta esclavos blancos y cuarenta esclavos negros, portando cada uno de ellos una bandeja de oro llena de perlas, rubíes, brillantes y esmeraldas cubiertas con un paño de tisú de plata bordado de florones de oro.
Lo que usted realmente ignoraba, despistado Sultán, eran mis precarias raíces de pordiosero y holgazán; que de no ser por el Genio de la Lámpara, el castillo con su hija y todos los súbditos, se hubiera quedado para siempre perdido en esas lejanas llanuras de África.

Saludos de su yerno,



Aladino
(El hijo de Mustafá)

BRUJAS, MAGAS Y HECHICERAS





TITIRITAÑA, LA BRUJARAÑA






Autora: Inés de Cuevas




Una brujita titiritaña

vivía en su casa de la montaña

con cinco nietos que la mimaban
y un gato negro que ronroneaba.

Sus tres bisnietos bien la querían:
le daban besos, la consentían,

y por las noches
-mientras dormía-

todos sus postres los engullían.

Titiritaña patas de araña
salta la cuerda con una caña.

Infla los globos de los festines

parada –siempre- en sus dos patines.

Es tan alegre la brujaraña,
que no se enfada cuando una extraña
a ella le dice: ¡Hola, brujita titiritaña!,

¿por qué hace tiempo que no se baña?



Y la buenaña
que hace cien años que no se baña
responde ufana y con mucha gana:
Ya por mi ducha no sale agua,
la espuma de algas está muy cara
y pa’ el enjuague no queda nada.

Así, sus nietos y sus bisnietos
entre perfumes de feos ungüentos
comen sus tortas y chocolates,
pues los brebajes de mal aliento
a otros lugares los lleva el viento.





































miércoles, 11 de marzo de 2009

TRABANDO Y DESTRABANDO LENGUAS






PAMPLINADAS Y CANTIFLADAS


Autora: Inés de Cuevas



Una pamplinada dijo Pamplino


Cantinflas dijo una cantinflada


Pamplino y Cantinflas con sus pamplinadas


Cantinflas y Pamplino con sus cantinfladas.

RIMADOS DISPARATADOS




LA ESCUELA DE ABUELA

Autora: Inés de Cuevas

A la escuela de abuela
se va en tren de carbón...

Con zapatos sin suela,
faldones de latón,
camisas de creuela
con un solo botón.

Bolígrafos sin tinta,
mochilas de cartón
y libretas forradas
de conchas de mamón.

martes, 10 de marzo de 2009

CUENTOS EN VERSO



ÑA MARIA CASTAÑAS


Autora: Inés de Cuevas




Ña María Castañas tenía diez hijos

-también una tía-

un perro, un gato

y un queso reseco en un garabato

que todas las noches el ratón mordía

y ... lamía el gato.



Una mañanita de azul primavera

a Doña María le dolía una muela.


Salieron el perro, el gato, la tía

y le preguntaron que por qué gemía.


Ña María, decía:

"Me duele una muela

la muela de arriba

la del lado izquierdo

la de la comía"



Y todos los hijos al oír el cuento

fueron de inmediato a casa del dentista

mientras Ña María lloraba y gemía.



Gimoteaba tanto Ña María Castañas

que toda la gente se sumó, enseguida:

los hijos, el perro, el gato, la tía

y su vecindario, de frente y en fila,

le daban la vuelta de calle a cocina.



¡Pobre Ña María...!

tenía tanto miedo cuando vio al dentista

que del puro susto no pudo decir

cuál era la muela por la que sufría.



Entonces, sus hijos le abrieron la boca

y dentro le vieron una muela rota...



El señor dentista le sacó la muela
y siguió llorando la Doña María

ya que esa no era la que le dolía.


La pobre viejita apenas decía:

"La muela de arriba es la que me duele,

la del lado izquierdo, la de la comía"



Como hay varias muelas en el lado izquierdo...

las sacaron todas

pues nadie sabía cual de ellas dolía.



¡Ña María Castañas se quedó sin muelas!
Ahora no come ni carne, ni pollos

ni arepas, ni bollos

ni el queso reseco de aquel garabato

que el ratón mordía y ... lamía el gato.


La pobre abuelita
come ahora bizcochos -mojados en leche-
con pan y cuajada.


Pues quedó sin muelas en el lado izquierdo

y como en el derecho no tenía nada...

Ña María Castañas
hoy vive feliz

vendiendo pasteles

y untando los panes
en leches y mieles.



LANZA TU PREGÓN



COPLAS Y RIMAS

Autora: Inés de Cuevas


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Un señor medio vireto
de levita y corbatín
resbaló por una cuesta
y perdió su peluquín.
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No me quieras más, amor...
Hoy te estoy queriendo tanto
que tus cartas de ilusión
las tiré por el barranco.
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Por la puerta de mi casa
un gigante se metió
y una vieja timorata
de la casa lo sacó.
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Por la esquina de la plaza
al viento se le enredó
un hilo de telaraña
que del poste lo amarró.
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Por el techo de la iglesia
una gata se escapó
y el gatito, enamorado,
del tejado se colgó.
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En el patio del palacio
vi bailar a una gallina
con traje largo y sombrero
girando sobre una espina.
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Por el techo
por la puerta
por la esquina
y en el patio
baila que baila la tuerta
con el cojo Juan Torcuato.
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lunes, 9 de marzo de 2009

COLMOS Y MÁS COLMOS




EL COLMO DE LOS COLMOS RIMADOS




Autora: Inés de Cuevas






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- ¿Cuál es el colmo de un zapatero?


- Hacer zapatos sin tener cuero.


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- ¿Cuál es el colmo de una lombriz?


- No comer tierra sino maíz.


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- ¿Cuál es el colmo de una chicharra?


- Acompañarse con la guitarra.


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- ¿Cuál es el colmo de un conejo?


- Creerse zanahoria porque está viejo.


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- ¿Cuál es el colmo de un aviador?


- A cada nube darle una flor


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- ¿Cuál es el colmo de un marinero?


- Tener su barco en un tinajero


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- ¿Cuál es el colmo de una campana?


- Tener badajo de ovillo de lana


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- ¿Cuál es el colmo de un panadero?


- Hornear los panes en un caldero


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- ¿Cuál es el colmo de una gallina?


- Poner un huevo en cada esquina.
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